La gama de cámaras mirrorless de Canon crece sin parar, y esta cámara es sin duda la muestra de que la marca quiere abarcar todos los ámbitos. La Canon EOS R50V tiene una orientación muy clara hacia el vídeo y la creación de contenido, algo que se percibe desde el primer momento en que se tiene la cámara en la mano.
La duda que nos surge al verla es bastante interesante: ¿estamos ante el nacimiento de una nueva familia dentro de Canon? El propio nombre, con esa “V” añadida al final, parece sugerirlo. No sabemos si Canon terminará desarrollando una serie completa de cámaras EOS RV, pero lo cierto es que esta R50V introduce cambios tanto en el cuerpo como en los menús y en la forma de trabajar con la cámara que no habíamos visto antes en la marca.
Lo primero que llama la atención es que estamos ante una cámara muy enfocada al vídeo. No es que no pueda hacer fotos, porque evidentemente puede, pero todo en su diseño parece pensado para grabar. Desde el dial de modos hasta los botones dedicados, pasando por el propio concepto del cuerpo, la EOS R50V deja claro que Canon está mirando directamente al mundo de los creadores de contenido, vloggers y usuarios que trabajan principalmente con vídeo.

El diseño diferente de la Canon EOS R50V
En cuanto empiezas a usar la cámara hay varios detalles que te hacen ver que Canon ha querido cambiar ciertas cosas respecto a sus modelos anteriores. El dial de modos es probablemente el ejemplo más claro: prácticamente todas las posiciones están orientadas a vídeo y solo encontramos un modo dedicado a fotografía. Es un pequeño detalle, pero dice mucho sobre el enfoque del producto.
También resulta curioso encontrar un botón de grabación frontal, algo que se agradece muchísimo cuando te estás grabando a ti mismo. A eso se suma una luz tally que indica claramente cuándo la cámara está grabando, algo que parece obvio pero que muchos creadores agradecen para evitar errores.
El cuerpo además incorpora algunas roscas adicionales pensadas para montar accesorios o algún tipo de rig. Son pequeños detalles, pero dan la sensación de que Canon ha diseñado esta cámara pensando en usuarios que van a utilizarla con micrófonos, soportes o accesorios para vídeo.

Sensor APS-C y el conocido Dual Pixel AF de Canon
En el interior encontramos un sensor APS-C de 24 megapíxeles, una resolución muy habitual en Canon y que sigue funcionando muy bien tanto para foto como para vídeo.
Lo que sigue marcando la diferencia es el sistema de enfoque. El Dual Pixel AF II vuelve a demostrar por qué Canon lleva años siendo una referencia en este apartado. Durante las pruebas, el seguimiento al ojo funciona de forma muy fiable y el enfoque es rápido y natural incluso cuando el sujeto se mueve.
En vídeo esto es especialmente importante, porque permite grabar con bastante tranquilidad sin estar pendiente constantemente del enfoque. Para quienes graban contenido en solitario, esto es una ventaja enorme.

Vídeo 4K con oversampling desde 6K
Donde realmente empieza a destacar la Canon EOS R50V es en el apartado de vídeo. La cámara permite grabar en 4K hasta 30 fotogramas por segundo utilizando oversampling desde 6K, algo que mejora la nitidez de la imagen y reduce el ruido.
El resultado es un archivo 4K bastante limpio, con buen nivel de detalle y un aspecto muy agradable. En este modo además no hay recorte adicional, lo que permite aprovechar todo el sensor.
Si queremos grabar a 4K 60 fps, la cámara aplica un recorte. No es algo que sorprenda demasiado si tenemos en cuenta el rango de precio de esta cámara, pero sí es un punto a tener en cuenta dependiendo del tipo de contenido que queramos grabar.

El Canon RF-S 14-30 mm PZ, un compañero muy lógico
Canon ha acompañado esta cámara con una óptica que parece diseñada específicamente para ella: el RF-S 14-30 mm f/4-6.3 STM PZ.
Es un objetivo bastante sencillo si lo miramos desde el punto de vista de construcción, ya que tiene montura de plástico y claramente pertenece a la gama de kit. Sin embargo, tiene un detalle muy interesante: el zoom motorizado.
Esto permite hacer transiciones de zoom muy suaves directamente desde la cámara, algo que encaja perfectamente con la idea de grabar vídeo o hacer vlogging. Además, su focal angular ayuda bastante cuando grabamos con la cámara en la mano o cuando queremos incluir más escena en el encuadre.

Un apartado de vídeo sorprendentemente completo
Hay otro detalle que nos ha llamado bastante la atención. Canon ha sido generosa con algunas opciones de grabación que normalmente no vemos en cámaras de este nivel.
La EOS R50V permite grabar internamente en 4:2:2 a 10 bits, algo que abre bastante las posibilidades en edición. También encontramos Canon Log 3, lo que permite trabajar con un perfil más plano y aprovechar mejor el rango dinámico.
Incluso se pueden cargar LUTs directamente en la cámara, algo bastante útil si queremos previsualizar el resultado final del color mientras grabamos. Es una opción muy interesante para quienes ya trabajan con un flujo de color más avanzado.

Canon EOS R50V vs Canon EOS R50: ¿qué cambia realmente?
Una de las comparaciones inevitables cuando aparece esta cámara es con la Canon EOS R50 original. Al fin y al cabo comparten nombre, sensor y parte del concepto dentro del catálogo de Canon. Sin embargo, cuando empiezas a utilizarlas te das cuenta de que en realidad están pensadas para cosas bastante diferentes.
La EOS R50 es una cámara híbrida muy equilibrada para fotografía y vídeo, mientras que la Canon EOS R50V cambia completamente la prioridad. Aquí todo gira alrededor de la grabación. El diseño del cuerpo, el dial de modos, los botones dedicados e incluso la forma en la que Canon ha reorganizado los menús apuntan directamente al uso en vídeo.
En otras palabras, Canon no ha hecho simplemente una variante de la R50, sino que parece haber creado una cámara distinta que utiliza parte de su base tecnológica. Es una forma bastante interesante de ampliar el catálogo sin solapar demasiado los modelos.

Canon EOS R50V frente a PowerShot V1: dos formas de crear contenido
Hace poco también pudimos ver la Canon PowerShot V1, otra cámara de Canon muy enfocada a creadores de contenido. A simple vista ambas comparten un objetivo similar, pero cuando las comparas se aprecia que están pensadas para perfiles algo distintos.
La Canon PowerShot V1 es una cámara compacta que apuesta por la simplicidad. Está pensada para quien quiere empezar a grabar contenido sin complicarse demasiado con ópticas o configuraciones. Es una solución muy cómoda para grabarse, viajar ligero o producir contenido rápido.
La Canon EOS R50V, en cambio, ofrece algo más de margen creativo. El hecho de trabajar con ópticas intercambiables permite jugar mucho más con la imagen, cambiar objetivos o buscar desenfoques más marcados. Para quienes quieren dar un paso más en la calidad de sus vídeos o construir un pequeño equipo de grabación, esta cámara tiene bastante más recorrido.
Por eso, aunque ambas comparten esa filosofía “V” orientada a creadores, la sensación es que la R50 V está pensada para usuarios que quieren más control y más posibilidades a largo plazo.
Canon EOS R50V, nuestra opinión tras probarla
Después de pasar un tiempo con la Canon EOS R50V, la sensación que nos deja es bastante clara: Canon ha querido hacer una cámara muy específica. No es una EOS R pensada para todo tipo de usuarios, sino una herramienta que tiene muy claro su objetivo. Todo en ella está orientado a la grabación de vídeo, desde el diseño del cuerpo hasta la disposición de los controles y los nuevos menús que ha introducido la marca.
Lo interesante es que, pese a situarse en una gama de entrada, Canon ha incluido funciones que normalmente no vemos en cámaras de este nivel. La posibilidad de grabar en 4:2:2 a 10 bits, utilizar Canon Log 3 o incluso cargar LUTs directamente en la cámara demuestra que la marca ha pensado en usuarios que quieren ir un paso más allá en sus vídeos.
En el uso real, la cámara resulta muy cómoda para grabar. El enfoque automático sigue siendo uno de los puntos fuertes de Canon y el Dual Pixel AF II funciona realmente bien, algo que se agradece especialmente cuando se trabaja solo delante de la cámara. Si además la combinamos con el nuevo RF-S 14-30 mm motorizado, el conjunto tiene bastante sentido para vlogging y creación de contenido.
Quizá lo más interesante de la Canon EOS R50V no sea solo la cámara en sí, sino lo que puede representar dentro del catálogo de Canon. Este nuevo concepto de cuerpo y esa denominación “V” nos hacen pensar que podríamos estar viendo el inicio de una nueva línea de cámaras dentro de la marca. Si será así o si esta R50V se quedará como un modelo único es algo que solo veremos con el tiempo, pero desde luego la propuesta resulta muy interesante para quienes buscan una cámara ligera, versátil y claramente pensada para vídeo.

