La DJI Osmo Pocket 4 llega en un momento en el que las cámaras compactas parecían tenerlo todo ya bastante definido: pequeñas, estabilizadas y pensadas para vídeo rápido. Pero aquí hay un cambio que no es solo evolución. Es una forma distinta de entender qué puede hacer una cámara de bolsillo cuando de verdad se le exige algo más.
Porque sí, sigue siendo una cámara que cabe en el bolsillo, pero ahora con un sensor de 1 pulgada, grabación en 4K a 240 fps y un rango dinámico que ya empieza a acercarse a cosas más serias. No es solo mejorar lo que había, es ampliar el terreno de juego. Y eso se nota desde el momento en el que empiezas a mirar lo que ofrece más allá de la típica grabación casual.

Sensor de 1″ de 50 MP y grabación 4K a 240 fps
Uno de los cambios importantes está en el sensor. DJI apuesta aquí por un CMOS de 1 pulgada con 50 megapíxeles, lo que ya marca una diferencia clara frente a generaciones anteriores. No es solo una cuestión de resolución, sino de cómo se comporta la imagen cuando la luz empieza a caer o cuando la escena tiene contraste real.
El salto a 4K a 240 fps permite trabajar la cámara lenta con bastante más intención de lo habitual en este tipo de cámaras. No es un añadido puntual, aquí hay suficiente calidad como para integrarlo en piezas más cuidadas sin que se note el cambio.
Además, el uso de tecnología Quad Bayer con píxeles fusionados más grandes ayuda a mejorar el rendimiento en condiciones de poca luz. No convierte la cámara en algo nocturno, pero sí evita que la imagen se desmorone en cuanto baja la iluminación.
14 pasos de rango dinámico y color 10-bit D-Log
Otro de los puntos donde más se nota el salto es en el rango dinámico de hasta 14 pasos y la grabación en 10-bit D-Log. Esto no es solo una cifra bonita, es lo que define hasta dónde puedes empujar la imagen después.
En escenas con contraste fuerte, la cámara es capaz de mantener detalle tanto en sombras como en altas luces, algo que antes obligaba a elegir qué sacrificar. Aquí ese margen existe, y eso cambia bastante el tipo de material que puedes sacar.
Trabajar en D-Log permite además ajustar color y exposición con más precisión en postproducción. No es obligatorio usarlo, pero está ahí para quien quiere ir un paso más allá del vídeo directo listo para publicar.

Estabilización mecánica en tres ejes
La estabilización sigue siendo uno de los pilares de la serie, y en esta DJI Osmo Pocket 4 se mantiene como base del sistema. El gimbal mecánico en tres ejes permite grabar caminando o en movimiento con una suavidad que sigue marcando diferencia frente a soluciones digitales.
Esto es especialmente importante en una cámara pensada para usarse sin accesorios. Sacar la cámara, grabar y obtener un plano utilizable sin más preparación sigue siendo uno de sus puntos fuertes.
Además, los distintos modos de estabilización permiten ajustar el comportamiento según el tipo de plano que busques, desde algo más natural hasta movimientos más controlados.
Zoom 2x sin pérdida y pantalla OLED giratoria
El zoom 2x sin pérdida añade una capa de flexibilidad interesante. No siempre puedes acercarte, y aquí puedes cambiar encuadre sin perder calidad, algo que se agradece más de lo que parece sobre el papel.
La pantalla táctil OLED de 2 pulgadas, con alto brillo y formato giratorio, simplifica bastante el uso. Girarla para pasar de horizontal a vertical sin entrar en menús hace que todo fluya más rápido, especialmente si grabas contenido para redes.
Son pequeños detalles, pero en conjunto hacen que la DJI Osmo Pocket 4 se utilice de forma mucho más directa.
ActiveTrack 7.0, enfoque inteligente y control por gestos
La integración de ActiveTrack 7.0 junto con el enfoque inteligente permite mantener al sujeto en foco incluso en movimiento o a distancia. No es perfecto en todas las situaciones, pero funciona lo suficientemente bien como para confiar en él en muchos casos.
El seguimiento permite plantear planos más dinámicos sin depender constantemente de ajustes manuales, algo clave cuando grabas solo.
El control por gestos añade rapidez en momentos puntuales. No cambia la experiencia por completo, pero sí evita perder tiempo cuando necesitas reaccionar rápido.

Audio en 4 canales, 107 GB internos y transferencia rápida
El apartado de audio también evoluciona con la grabación en 4 canales, compatible con sistemas de micrófonos inalámbricos. Esto permite capturar voz y ambiente de forma más limpia sin montar configuraciones complejas.
A nivel de almacenamiento, los 107 GB internos y la velocidad de transferencia de hasta 800 MB/s eliminan bastante dependencia de tarjetas externas y agilizan el flujo de trabajo. Grabar, transferir y editar se vuelve más directo, que al final es lo que importa cuando trabajas con volumen de material.
Autonomía y carga rápida: una cámara pensada para aguantar el ritmo
La batería de la DJI Osmo Pocket 4 permite varias horas de grabación según el formato, con carga rápida que alcanza el 80% en menos de 20 minutos. No es una revolución, pero sí suficiente para que deje de ser una preocupación constante.

Una cámara de bolsillo con prestaciones que ya no son de bolsillo
La DJI Osmo Pocket 4 mantiene lo que la hizo popular: tamaño reducido, rapidez de uso y estabilización real. Pero añade algo que antes no estaba tan claro: capacidad para trabajar con una imagen más seria.
Sensor más grande, más rango dinámico, más opciones de grabación y un flujo de trabajo más limpio. No deja de ser una cámara compacta, pero ya no está limitada a ese uso básico con el que empezó la serie.




