La Fujifilm GFX ETERNA 55 ya forma parte del catálogo de Fotografiarte y probablemente sea una de las cámaras más peculiares —e interesantes— que han aparecido en el mercado cinematográfico en bastante tiempo. No tanto porque llegue con una hoja de especificaciones desorbitada, que también, sino porque plantea algo que hasta hace relativamente poco parecía reservado a producciones gigantescas: trabajar cine digital con un sensor de formato medio de 44×33 mm dentro de un cuerpo pensado específicamente para rodaje profesional.
Y aquí es importante entender qué ha hecho realmente Fujifilm. La GFX ETERNA 55 no es una cámara híbrida llevada al límite ni una GFX100 II disfrazada de cine. Fujifilm ha construido un sistema cinematográfico completo alrededor de su sensor GFX CMOS II HS de 102 megapíxeles, integrando herramientas propias de producción profesional como grabación interna ProRes, conectividad 12G-SDI, código de tiempo, GenLock, ND electrónico variable o compatibilidad nativa con ópticas PL mediante adaptador incluido.
Todo además con una filosofía bastante diferente a la que estamos acostumbrados en muchas cámaras digitales actuales. Fujifilm insiste constantemente en conceptos como textura, gradación tonal o respuesta orgánica de la imagen. Y aunque pueda sonar a discurso de marketing elegante, hay bastante trabajo técnico detrás de esa idea. Desde el uso de un filtro óptico de paso bajo específico para cine hasta las LUTs derivadas de sus simulaciones de película o el planteamiento Open Gate 4:3 claramente orientado a anamórfico.

Una cámara de cine construida alrededor del gran formato
El corazón de la Fujifilm GFX ETERNA 55 es un sensor de 43,8 x 32,9 mm, aproximadamente 1,7 veces más grande que un sensor full frame tradicional de 35 mm. Y sí, eso cambia mucho más que la profundidad de campo.
Fujifilm busca aquí una imagen con más separación de planos, transiciones tonales más suaves y una respuesta más delicada en altas luces y sombras. También influye bastante el filtro óptico de paso bajo integrado, diseñado específicamente para reducir moiré y falsos colores sin generar una imagen excesivamente agresiva o hiperafilada.
A nivel técnico, la cámara combina el sensor GFX CMOS II HS con el procesador X-Processor 5, ofreciendo más de 14 pasos de rango dinámico en F-Log2 C según Fujifilm. Además incorpora ISO dual base 800 y 3200, algo especialmente útil en producciones con iluminación compleja o escenas nocturnas.

Fujifilm entra de verdad en el cine profesional
La sensación que deja la ETERNA 55 es que Fujifilm no quiere limitarse a fabricar una cámara “diferente”. Quiere entrar en conversaciones donde hasta ahora apenas aparecía.
Y para hacerlo ha construido una cámara pensada claramente para integrarse dentro de flujos de trabajo profesionales reales. La presencia de conexiones como 12G-SDI, GenLock, TC IN/OUT o alimentación V-Mount deja bastante claro que no estamos ante una cámara orientada únicamente a creadores pequeños o rodajes independientes.
También resulta interesante cómo Fujifilm ha planteado la compatibilidad óptica. La cámara puede trabajar con objetivos GF, con ópticas Premista y también con montura PL gracias al adaptador incluido de serie. Eso abre bastante el abanico para producciones que quieran aprovechar ópticas cinematográficas ya existentes sin rehacer medio sistema alrededor de la cámara.
Además, Fujifilm parece haber entendido algo importante: una cámara de cine profesional no puede convertirse en una pesadilla logística. Por eso la ETERNA 55 incorpora soluciones bastante prácticas, como la batería interna NP-W235 que permite intercambiar en caliente baterías V-Mount sin apagar el cuerpo.
El Open Gate 4:3 y el anamórfico tienen mucho sentido aquí
La cámara permite trabajar en Open Gate 4:3 utilizando prácticamente toda la superficie del captor. Y eso tiene bastante relación con el uso de ópticas anamórficas, donde este tipo de formato resulta especialmente atractivo.
Fujifilm además incorpora descompresión anamórfica en tiempo real, permitiendo visualizar correctamente la imagen durante el rodaje. Algo que en determinadas producciones puede ahorrar bastante tiempo y complicaciones en monitorización.
Más allá del anamórfico, la cámara también permite trabajar en distintos formatos según las necesidades del proyecto, incluyendo modos DCI, Super 35 o grabación 8K DCI punto a punto.
ProRes interno, RAW externo y grabación hasta 8K
La cámara puede grabar internamente en Apple ProRes 422 HQ, ProRes 422, ProRes 422 LT y H.265 4:2:2 de 10 bits, además de generar proxies en ProRes y H.264. Externamente permite salida RAW de 12 bits y señal 4:2:2 de 10 bits sin compresión mediante HDMI.
En cuanto a resolución y velocidad, puede alcanzar DCI 8K a 30 fps o grabar en 4K Open Gate 4:3 hasta 48 fps.
Pero más allá de los números, lo interesante es que Fujifilm parece haber priorizado estabilidad de flujo y calidad de imagen antes que entrar en la guerra absurda de especificaciones imposibles simplemente para llamar la atención.

El color sigue siendo una de las grandes bazas de Fujifilm
Sería raro hablar de Fujifilm y no acabar hablando del color.
La GFX ETERNA 55 incorpora 20 simulaciones de película, incluyendo perfiles como ETERNA Cinema, Classic Chrome, REALA ACE, ACROS o Velvia. Pero aquí lo realmente importante no es aplicar looks directamente en cámara, sino cómo Fujifilm está intentando trasladar parte de su herencia química al flujo digital moderno.
La compañía desarrollará LUTs específicos para F-Log2 y F-Log2 C basados en varias de esas simulaciones de película, permitiendo integrarlas dentro de procesos de etalonaje profesionales.
Y ahí probablemente está una de las claves de esta cámara: Fujifilm no parece obsesionada únicamente con ofrecer una imagen técnicamente impecable, sino con construir una identidad visual reconocible dentro del cine digital.
Tabla de especificaciones Fujifilm GFX ETERNA 55
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Sensor | GFX CMOS II HS de 102 MP – 43,8 x 32,9 mm |
| Procesador | X-Processor 5 |
| Rango dinámico | Más de 14 pasos en F-Log2 C |
| ISO dual base | 800 / 3200 |
| Filtro ND | Electrónico variable ND0.6 – ND2.1 |
| Grabación máxima | DCI 8K hasta 30 fps |
| Open Gate | 4:3 hasta 4K 48 fps |
| Códecs internos | Apple ProRes 422 HQ / 422 / 422 LT / H.265 10-bit |
| Salida externa | RAW 12 bits y 4:2:2 10-bit sin compresión |
| Monturas compatibles | GF y PL mediante adaptador incluido |
| Pantalla principal | LCD táctil 5” – 2000 nits – 6,22 millones de puntos |
| Pantalla lateral | LCD táctil 3” – 700 nits |
| Medios | CFexpress Tipo B y SD |
| Conectividad | 12G-SDI, HDMI, GenLock, TC IN/OUT, Ethernet, WiFi, Bluetooth |
| Audio | Compatible con adaptador XLR TASCAM |
| Simulaciones de película | 20 modos incluidos |
| Peso | Aproximadamente 2 kg |
| Precio aproximado | Desde 16.499,95 dólares |




