FUJIKINA Madrid 2026 pone el foco en algo que muchas veces se queda fuera: la fotografía entendida como práctica, como proceso y también como forma de mirar. No se limita a enseñar equipo ni a presentar novedades, sino que plantea un espacio donde conviven lo técnico, lo creativo y lo cultural sin necesidad de separarlo en compartimentos.
Durante los días 23 y 24 de mayo, el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) se llena de fotógrafos, autores y creadores con perfiles muy distintos, pero con un punto en común: la necesidad de compartir cómo trabajan, qué buscan y hacia dónde están llevando su fotografía. Todo en un momento en el que el medio está cambiando rápido y obliga a replantear muchas cosas.
La propuesta se extiende más allá de esos dos días. Desde el 30 de abril, el COAM acoge varias exposiciones vinculadas al evento y a PHotoESPAÑA, ampliando el recorrido y aportando contexto a lo que sucede durante FUJIKINA. No es solo una cita puntual, sino una forma de acercarse a la fotografía contemporánea desde diferentes perspectivas.

Un programa que mezcla autores, ideas y formas de trabajar
FUJIKINA no plantea un único recorrido. De hecho, uno de sus puntos fuertes es precisamente la variedad. Hay conferencias, keynotes, talleres, sesiones en directo y photowalks, cada uno con su propio enfoque.
Las conferencias en el salón de actos reúnen a nombres que ya tienen recorrido dentro de la fotografía española, como Samuel Aranda, Estela de Castro o Toni Amengual. Más allá del formato clásico, lo interesante aquí es que no se quedan en lo técnico. Se habla de procesos, de decisiones y de cómo se construye un proyecto a lo largo del tiempo.
En paralelo, las sesiones de Keynotes bajan un poco el tono formal. Son charlas más cercanas, donde fotógrafos y creadores comparten su forma de trabajar sin demasiada distancia. Desde composición hasta narrativa visual, pasando por experiencias personales que ayudan a entender cómo se llega a una imagen.
Y luego están los talleres y photowalks, que sacan la fotografía fuera del aula. Aquí la idea es más directa: cámara en mano y a trabajar, compartiendo espacio con otros fotógrafos y viendo cómo se resuelven las cosas en la práctica.
Alberto García-Alix y una intervención que marca el tono
Dentro de todo el programa, hay una intervención que destaca especialmente. La de Alberto García-Alix.
Su propuesta, La ausencia como estímulo, no es una conferencia al uso. Es una especie de recorrido visual en el que mezcla texto e imagen para hablar de algo bastante más personal: cómo la ausencia, en distintas formas, atraviesa su obra y acaba convirtiéndose en motor creativo.
Lo interesante aquí no es solo el contenido, sino el formato. Se intercalan textos con una selección de 68 imágenes —muchas de ellas inéditas— tomadas a lo largo de los últimos quince años. No es tanto una clase magistral como una forma de entrar en la cabeza de uno de los fotógrafos más influyentes del panorama español.

Exposiciones que amplían la experiencia
Más allá de los dos días de actividad, FUJIKINA se apoya en un recorrido expositivo que le da bastante más profundidad al conjunto.
Por un lado está Lo que nace, de Matías Costa, integrada dentro del programa oficial de PHotoESPAÑA 2026. La exposición plantea un recorrido que va desde sus primeros trabajos hasta una etapa más introspectiva, mezclando fotografía, escritura y material de archivo.
Por otro, la exposición colectiva vinculada a FUJIKINA reúne obras de autores como Samuel Aranda, Estela de Castro, Toni Amengual, Álvaro Sanz y Nerea Garro. Aquí el enfoque es más coral, con distintas miradas que abordan temas como el territorio, la identidad o la vida cotidiana.
Ambas exposiciones están abiertas al público del 30 de abril al 24 de mayo en el COAM, funcionando como una especie de antesala del propio evento.

Touch & Try: momento para probar el equipo
Evidentemente, también hay espacio para el equipo. Pero aquí el planteamiento es más práctico que expositivo.
La zona Touch & Try permite probar desde cámaras compactas como la X100VI hasta modelos de la Serie X o el sistema GFX de medio formato como la GFX 100RF. Todo acompañado por técnicos que te ayudan a entender cómo funciona cada equipo sin necesidad de entrar en dinámicas demasiado comerciales.
A esto se suma el servicio Check & Clean, donde puedes revisar y limpiar tu equipo Fujifilm sin coste. Un detalle sencillo, pero bastante útil si llevas tiempo sin hacer mantenimiento.

Un evento que tiene más que ver con la comunidad que con el producto
FUJIKINA Madrid 2026 no intenta ser una feria clásica ni un lanzamiento de novedades. Lo que propone es algo más cercano a una reunión de gente que comparte una misma forma de mirar.
Hay aprendizaje, sí. Hay equipo, también. Pero sobre todo hay contexto. Espacios donde escuchar, ver cómo trabajan otros y cuestionar un poco la propia forma de hacer fotos. Y eso, en un momento donde todo parece ir cada vez más rápido, tiene bastante valor.




