Jaime Izquierdo: cuando la fotografía nace de la curiosidad por la fauna

Si algo me ha impulsado a llevar una cámara encima, no ha sido la fotografía en sí misma, sino las ganas de explorar y conectar con lo desconocido. Desde pequeño he tenido una conexión innata con los animales y con los lugares inexplorados.

Mi infancia se puede resumir brevemente en enciclopedias de animales, revistas de NatGeo y plena admiración por la fauna. Una de las historias que más gracia les hacía contar a mis padres es que iba repitiendo “piriposa, piriposa” mientras corría por el jardín con menos de dos años.

Recuerdo que con ocho años saltaba la valla de mi casa con una mochililla para escaparme a la dehesa en busca de bichitos. Era una de esas aventuras donde se juntaban mis dos planes favoritos: adentrarme en lo desconocido y observar animalillos.

Cuando la curiosidad empezó a ir conmigo

Mi primer contacto con la fotografía se remonta a 2010, cuando les cogía “prestada” una cámara compacta que mis padres escondían en uno de sus cajones. La verdad es que alucinaba con la calidad, aunque ya os podéis imaginar que, con 14 años y el miedo constante a ser descubierto, aquella no era precisamente una fotografía muy elaborada.

En 2012, con 16 años, me regalaron un Alcatel. Fue aquí donde empezó a surgir poco a poco la meta que sigo teniendo a día de hoy: fotografiar y documentar la fauna que me rodea. Con sus tres megapíxeles y cuatro gigas de memoria, mi móvil no daba para mucho en cuanto a calidad de imagen, pero me servía para entender mejor lo que me rodeaba.

Empecé a guardar en carpetas del ordenador de sobremesa que teníamos en casa todas esas fotografías de animales que me iba encontrando en mis aventuras. Aprovechaba para clasificarlas y aprender sobre ellas en mi tiempo libre, creando algo parecido a “mi propia enciclopedia”.

De una Canon 1200D al sueño de fotografiar fauna

Con 18 años adquirí mi primera cámara réflex, una Canon 1200D, que vendí dos años después para comprar el que ha sido mi equipo favorito durante mucho tiempo: la Canon 6D Mark II junto al 70-200mm f/4.

Esta decisión, que a primera vista puede parecer un poco loca, estuvo motivada por dos razones. La primera fue recibir uno de los primeros sueldos decentes trabajando en Impact Hub. La segunda, y probablemente la más importante, era que iba a dejar mi trabajo para intentar cumplir uno de mis mayores sueños: dar la vuelta al mundo en autostop.

Antes de eso me embarqué en un viaje que marcó un antes y un después en mi forma de entender la fotografía de fauna: Madagascar. Quizá ahora tenga algo más de sentido aquel salto de equipo, o al menos eso quería pensar.

Motivado por referentes como David Attenborough, Ignacio Dean, Heinz Stücke, Tim Laman, Christopher McCandless o Paul Nicklen, cogí el portátil y la cámara y, después de Madagascar, me tiré años viajando por Europa en autostop, dejando atrás prácticamente todo con la idea de perseguir el sueño de vivir viajando y observando animales.

Hice más de 20.000 kilómetros recorriendo gran parte de Europa y fue durante ese tiempo cuando nació el proyecto Todoservivo.

Miles de kilómetros, animales y el nacimiento de Todoservivo

En mi tiempo libre publiqué esta enciclopedia virtual, donde agrupaba los taxones del reino animal con la idea de ayudar a entender su clasificación, además de subir mis fotografías y organizar todos los animales que iba encontrando.

Aquella fue mi manera de intentar vivir viajando y llegó a alcanzar más de 30.000 lectores mensuales. Sin embargo, años de trabajo se vieron ligeramente eclipsados por algo bastante simple: no dejaba de ser un nicho complicado de rentabilizar.

Este viaje se vio interrumpido por motivos personales, aunque tenía claro cuál era mi objetivo. Después de un tiempo asentado en mis tierras, en la Sierra de Madrid, decidí volver a intentarlo.

Mi segundo intento de vuelta al mundo llegó en 2018, con 22 años. Fue un viaje mucho más introspectivo y cargado de experiencias personales que el anterior.

Cada vez me sentía más en sintonía con la fotografía y fue precisamente durante ese viaje cuando empecé a vender fotografía de stock para algunas agencias mientras seguía viajando. Recuerdo estar más motivado que nunca para abandonar Europa y dar el gran salto hacia Asia.

La pandemia, una pausa inesperada y nuevos caminos

Lo que no esperaba, estando en Albania, es que empezaría a escuchar hablar de una pandemia que paralizaría el mundo. Sí, hablo del coronavirus, que poco a poco empezó a sonar por todas partes y acabó obligándome a abandonar aquel viaje para regresar a España y entrar en cuarentena, como le ocurrió a buena parte del planeta.

Después de aquella etapa decidí montar un rocódromo en Moralzarzal junto a mi compañera María, bajo el nombre de Sharmatico. En ese momento de mi vida la escalada, y especialmente el boulder, ocupaban gran parte de mi tiempo libre, y quisimos construir un lugar donde la comunidad alrededor de este deporte fuese realmente importante.

A día de hoy me enorgullece pensar que lo hemos conseguido gracias al feedback de todas las personas que forman parte de este proyecto y del cariño con el que hemos sacado adelante este espacio.

El siguiente paso: volver a perseguir el sueño

Gracias a esta experiencia he vuelto más fuerte que nunca a mis inicios, con una idea muy clara: intentar cumplir aquel sueño que tenía de niño.

Durante estos años he equipado un 4×4 con todo lo necesario para intentarlo. También he recordado la cantidad de veces que me han explicado lo difícil que es trabajar con NatGeo o conseguir el apoyo de una gran marca para sacar adelante un proyecto así.

Por eso he decidido demostrarme a mí mismo que nada es imposible si realmente te lo propones.

De ahí nace mi trabajo actual en Instagram, donde una comunidad de más de 20.000 personas se ha reunido en apenas seis meses para seguir mi camino mientras documento y fotografío algunas de las especies más increíbles del planeta y preparo un nuevo intento de dar la vuelta al mundo enfocado en la fotografía de fauna.

Además, la enciclopedia de animales Todoservivo.com está evolucionando hacia algo mucho más grande. Bajo el nombre de TEWA estamos desarrollando una marca de ropa 100 % sostenible que apoya directamente a fundaciones dedicadas a la conservación de especies en peligro, intentando crear un vínculo entre quien compra y el trabajo real de quienes luchan por proteger estos animales, documentando además el trabajo de esas fundaciones.

A día de hoy solo espero seguir persiguiendo mi sueño, embarcado en nuevas aventuras, y que nunca se apague esa llama que me empuja a convertirme en la persona que quiero ser.

Como dijo Thoreau: “Nadie es tan pobre como para tener que sentarse en una calabaza”.

Jaime Izquierdo fotógrafo de fauna
Jaime Izquierdo
Fotografía de fauna · Todoservivo

Fotógrafo de fauna y creador de Todoservivo, un proyecto nacido de la curiosidad por entender el mundo animal desde la observación, el viaje y la fotografía. Entre rutas en autostop, expediciones y miles de kilómetros recorridos, documenta especies, comparte historias y trabaja en iniciativas ligadas a la conservación de la naturaleza.

CartCLUB CartPRO