Soy Juan Carlos Artero, valenciano del 1977 y apasionado por la fotografía y la imagen desde bien pequeño. Mi interés comienza en el estudio de fotografía de retrato y reportaje social de un familiar de los años 90, me apasionaba ir a verle, andar entre flashes y fondos siendo un niño, cámaras, carretes, trípodes, cuarto oscuro, que tiempos… Poco a poco mi interés se centra más en el diseño gráfico, donde comienzo a formarme y con apenas 18 años, abro mi primer estudio gráfico en Xátiva, Valencia.
Inicios que comenzaron a coger forma con proyectos editoriales de fabricantes de muebles de la zona, recibíamos encargos para diseñar y llevar la dirección de arte en fotografía para los catálogos de colecciones de dormitorios, comedores, muebles de baño, etc… y con esto de nuevo, volvieron mis visitas a los estudios de fotografía industrial de la zona de Valencia.
Enormes estudios de fotografía donde se construían decorados para conseguir imágenes de mobiliario, llenos de gente, montadores, decoradores, iluminadores, fotógrafos… de nuevo, vuelve a surgir mi contacto con la fotografía y en ese momento, con unas ganas enormes de emprender, crecer y buscar mi hueco, comienza mi andadura en esto.

De la dirección de arte al salto a la fotografía: cómo empieza todo
Aun recuerdo mis primeras intrusiones con los fotógrafos de ese momento, donde era que yo quién guiaba con la dirección de arte; conversaciones como: …y este modificador que tipo de luz hace?… y si iluminas con este aquí ?…. y si haces que rebote más desde allí ?… y si disparas la toma desde más abajo ?… en fin, la verdad que una mosca cojonera detrás del fotógrafo, que volvió a despertar en mi el interés en la fotografía y sobre todo la pregunta; ¿Por qué no?.
Entonces llegó mi momento, tocaba emprender… y me lancé. Recuerdo a Ingrafic en Valencia, donde compré mi primera cámara de placas Sinar P3 con un respaldo digital y un 90mm, alquilamos una nave de 500 metros cuadrados y aquí comenzó todo.. Poco después ampliamos equipo adquiriendo la primera Canon 1ds digital con un 24-70 y como no podía ser de otra forma, generadores de flashes Bowens, modificadores, etc…

Todo esto unido a una estrecha relación profesional con una fotomecánica de la época (ya no quedan…) donde nos enseñaron a retocar color, a conseguir plasmar en papel el color lo más real posible, parte muy importante, para ello, monitores calibrados, cromalines (antiguas pruebas de color) ya que nuestras fotografías siempre acababan en papel impreso mediante offset, por lo tanto codo a codo a pié de máquina también con los impresores.
Poco después vino mi interés por la fotografía con vida, durante unos años acostumbrado a fotografiar muebles de diferentes marcas y siendo un apasionado de la moda, comenzó mi interés por fotografiar personas y esto hizo replantearnos años después nuestro proyecto. La fotografía industrial requería de mucha inversión, mucho espacio, personal, compra de artículos de decoración, carpintería, personal para el montaje, carga y descarga de camiones y comenzaba la crisis allá en el 97 así que nos replanteamos todo de nuevo…
Cerramos todo, mal vendimos equipos y comenzamos de cero, pero esta vez solos, mi mujer y yo, sin trabajadores, ni naves enormes llenas de trastos. Alquilamos un local de 150m en Canals, Valencia y nos tuvimos que reinventar. Comenzamos a recibir encargos relacionados con el mundo textil, fabricantes y marcas del sector donde ahora si, encontramos un hueco y equilibrio entre satisfacción personal y flujo de trabajo donde nos sentíamos bien, cómodos y satisfechos con lo que hacíamos.

Fotografía de moda, clientes reales y sobrevivir en un sector que no te lo pone fácil
Mi trabajo se centra principalmente en crear direcciones de arte coherentes con los valores de una marca, conocer su tono, su público, ajustar presupuestos coherentes y realizar producciones de fotografía con el objetivo de crear catálogos de producto, contenido para web y redes sociales mediante campañas o editoriales, lookbooks o sesiones de estudio para e-commerce. Marca de lencería, moda baño, homewear, ropa deportiva, marroquinería, calzado, etc…
Ahora mismo, seguimos luchando por sobrevivir en un mundo que siempre ha estado amenazado, primero por la aparición de la fotografía 3D, luego por la intrusión laboral, ahora con la IA… una lucha constante que hace cada vez más exigente nuestros resultados, la optimización de los recursos para afrontar una producción, los presupuestos, pero siempre apostando y tratando de reivindicar la fotografía como tradicional, dirigiendo modelos, controlando luces, vigilando el acting, el estilismo, el producto para conseguir la imagen perfecta que cumpla con los objetivos marcados.

De Phase One a Fujifilm: cuando entiendes que el equipo no lo es todo
En toda mi trayectoria he trabajado con muchas marcas y tipos de equipos, desde cámaras de medio formato como Phase One o Hasselblad, a cámaras digitales de alta calidad, como Canon R5 o Leica SL. Diría que la mayoría de lo que nos dedicamos a esto, tenemos una devoción por la tecnología, pretender siempre estar a la última, que le vamos a hacer, nos gusta.
Pero la verdad es que llega un momento en la vida que uno tiene que parar de invertir y/o hacerlo de forma lógica, ya que no por tener mejor equipo conseguiremos mejores resultados, que si, que unos equipos mejor que otros, pero al final lo que tenemos que encontrar es el equilibrio entre versatilidad, calidad y control, encontrar un equipo que te ofrezca la calidad y prestaciones que buscas y porque no, al mejor presupuesto posible.
Actualmente con equipos Fujifilm, con un par de ópticas zoom, un monitor calibrado, siempre conectado a un MacBook Pro para tener un visionado y que el cliente pueda ir revisando lo que captamos. Encontré con Fujifilm un equilibrio perfecto entre calidad e inversión, un sistema que me brinda la versatilidad que necesito, la precisión y una calidad óptima.
Aunque mi equipo soñado siempre será la gama de Leica SL, es otro nivel dentro de la fotografía de 35mm digital pero los costes son muy elevados y no está el horno para tanto bollo. Una parte esencial en mi trabajo es el control y manejo de Capture One, un software de procesado y revelado excepcional que me ayuda a encontrar el resultado que preciso en cada flujo de trabajo.

Lo que no se ve en la foto: dirección de arte, equipo humano y mucho trabajo previo
Mi sistema de trabajo se centra principalmente en una buena pre-producción, trabajar un documento lo más visual posible con referencias de lo que queremos conseguir, aterrizando una dirección de arte general, con referencias visuales, tanto si es con iluminación o luz natural. Un moodboard bien trabajado para que el cliente entienda lo que vamos a realizar, tipo de acting, maquillaje, estilismo y referencias del retoque final; un documento que considero necesario validar antes de iniciar cualquier producción y una vez validado. Compartir con todo el equipo que participa, que todos estemos alineados con lo que queremos y así optimizar al máximo los tiempos.
He tenido el honor y el placer de poder trabajar con modelos de primer nivel, colaborar con profesionales del sector en diferentes producciones, estilistas, maquilladores, videógrafos, etc… un elenco de profesionales necesarios para poder conseguir unos resultados óptimos, ya que el resultado de una buena imagen, siempre es el trabajo en equipo de todos.

Ya el día de la sesión, conectado a ordenador y revisando con el cliente cada toma, cada look hasta completar la jornada. Después compartimos este trabajo con el cliente para la selección de las imágenes finales y pasar a edición y retoque.
Este es mi día a día, desde mis inicios, la apasionada visión de un fotógrafo autodidacta, con más de 20 años de trayectoria enamorado de captar lo mejor de cada sujeto que se pone delante del objetivo, apasionado de la fotografía en blanco y negro, de la luz natural en todas sus expresiones y un fiel admirador del gran Peter Lindbergh que es con quién más siento identificado.
Más de 20 años dedicados a la fotografía profesional, especializado en moda, e-commerce y campañas de marca. Su trabajo combina dirección de arte, control de iluminación y una visión muy clara del equilibrio entre técnica y resultado.

