Lumix S1R II vs S1 II vs S1 IIE: Comparativa ¿cuál es la mejor bestia de Panasonic?

Hay quien piensa que todas las cámaras full frame de Panasonic son iguales, pero nada más lejos de la realidad. El trío formado por la Lumix S1R II, S1 II y S1 IIE llega a las vitrinas con especificaciones tan distintas que si te dejas llevar solo por el nombre, la puedes liar. No es lo mismo plantarte con 44 megapíxeles en la S1R II (para los fanáticos del detalle) que con los 24 megapíxeles rapidísimos y el sensor semiapilado de la S1 II, capaces de disparar ráfagas a 70 fps y grabar vídeo en 6K con estabilización de ocho pasos. Y si eres de los que buscan lo práctico y workflow directo, la Lumix S1 IIE se cuela en el grupo con grabación en ProRes directamente a tarjeta CFexpress y hasta funciones de vídeo avanzadas solo aptas para los que pisan fuerte el set.

Después de años en los que Panasonic parecía jugar a la liga del “término medio”, la nueva generación S1 sube la apuesta y pone sobre la mesa cuerpos sellados, visores de alta resolución y una ergonomía de esas que no te hacen llorar tras un día de trabajo. Aquí no hay plástico de juguete: todos los modelos presumen de construcción robusta, sellado, y puertos que parecen sacados de una centralita (HDMI a tamaño real, doble ranura SD o CFexpress, posibilidad de XLR para los más finos…). Por si fuera poco, el sistema de enfoque híbrido ha dado un salto y ahora presume de detección de sujetos de última generación, listo para gente, animales o lo que le pongas delante.

Así que, si pensabas que elegir una Panasonic full frame era cuestión de tirar una moneda al aire, ya puedes ir afinando la puntería. Porque, aunque comparten apellido y cuerpo (más o menos), aquí cada cámara va dirigida a un usuario distinto. Analizamos en detalle quién debería mirar a la S1R II, quién va a exprimir la S1 II y quién descubrirá en la S1 IIE esa aliada perfecta para rodajes y fotografía profesional.

Primeras impresiones: ¿realmente son tan diferentes?

A simple vista, cualquiera diría que Panasonic ha decidido clonar la carcasa de sus tres buques insignia de la serie S1. Las tres cámaras lucen el mismo cuerpo robusto, fabricado en aleación de magnesio y sellado para aguantar polvo, salpicaduras e incluso temperaturas bajo cero. Sin embargo, si afinamos la vista y nos ponemos a comparar la ficha técnica (sí, esa que solo miramos cuando hay discusión en el grupo de fotógrafos), aparecen los matices que marcan la diferencia.

Para empezar, las dimensiones y el peso se mantienen sorprendentemente igualadas: la S1R II, la S1 II y la S1 IIE miden prácticamente lo mismo (148.9 × 110.8 × 90.9 mm según la tabla oficial) y pesan alrededor de 740 gramos solo el cuerpo. Panasonic aquí no ha inventado la cámara más ligera del mundo, pero sí garantiza una sensación de solidez y un equilibrio clásico al montar cualquier objetivo, sea un 50mm compacto o un teleobjetivo generoso.

Lo que sí puedes notar en la mano es el sutil trabajo de refinamiento en el agarre y los botones. Los tres modelos ofrecen ese grip profundo, típico de la saga S1, que permite sujetar la cámara con seguridad incluso en sesiones largas o con ópticas pesadas. En las nuevas generaciones, Panasonic ha apostado por mejorar el acceso y el tacto de los diales principales, y sigue apostando por una botonera generosa, intuitiva y bien espaciada. Nada de rediseños radicales, pero sí un ejercicio de afinado pensado para que la cámara responda a las manos del usuario y no al revés.

Por último, la distribución de los controles en la parte trasera y la disposición de los puertos son prácticamente idénticos en toda la serie, lo que facilita el salto entre modelos o el uso simultáneo en trabajos profesionales. ¿Son iguales? En el papel casi sí. Pero para el usuario exigente, los matices ergonómicos pueden ser ese “no sé qué” que hace que la cámara encaje como un guante. Y eso, para quien vive con la cámara colgada, cuenta más de lo que parece.

Resolución y sensor: para pixel peepers y para todos los públicos

Lumix S1R II: El buque insignia en cuanto a resolución. Aquí no se andan con tonterías: sensor full frame de 44,3 megapíxeles, con un modo de alta resolución que llega nada menos que a 177MP (sí, has leído bien). Perfecta para fotografía de paisaje, estudio, moda o para quien necesite recortar y seguir teniendo detalle para aburrir. El rango ISO va de 80 a 51.200, ampliable hasta 102.400. Y no contentos con esto, puedes disparar ráfagas de 40 fps sin blackout, para que no se te escape ni una pestaña.

Lumix S1 II: Aquí baja la fiebre de los megapíxeles, pero sube la de la velocidad. Sensor CMOS parcialmente apilado de 24,1MP, que le da alas tanto en ráfaga (70 fps sin blackout en AFC/AFS) como en vídeo. Un modo de alta resolución de 96MP para cuando necesitas más detalle, y una sensibilidad ISO que va de 100 a 51.200 (ampliable). ¿Te preocupa la nitidez? Con el nuevo procesador L2 y la tecnología de Panasonic, esta cámara está hecha para que cada pixel cuente, aunque sean menos.

Lumix S1 IIE: El modelo más “esencial”, pero que tampoco se queda corto: sensor BSI CMOS de 24,2MP, último procesador L2 y modo de alta resolución de 96MP. Ráfagas de hasta 30 fps sin blackout (10 fps con obturador mecánico), y un rango ISO idéntico al de la S1 II. Aquí todo es eficiencia: detalle, velocidad y un equilibrio perfecto entre prestaciones y precio.

Vídeo: no solo para fotógrafos

Por si quedaba algún despistado pensando que estas Lumix S solo sirven para retratar gorriones en RAW, conviene dejarlo claro: aquí el vídeo es palabra mayor. Eso sí, dentro del trío, hay clases. Si eres de los que quieren presumir de “8K” en la tarjeta de visita, solo la S1R II te va a permitir hacerlo sin sonrojo: graba en 8K 25p/24p 4:2:0 10 bits de manera interna. Es decir, resolución para empapelar la pared del salón y, de paso, dar envidia a tus amigos de Canon y Sony. Por supuesto, también permite 6K y 4K, además de perfiles V-Log, LUTs y todas esas virguerías de color para los más “pro” del vídeo.

Las S1 II y S1 IIE no se quedan precisamente cojas, pero aquí el techo se queda en 6K (5952 x 3968) a 30p/25p/24p 4:2:0 10 bits. Eso sí, mantienen toda la artillería en cuanto a flujos de trabajo profesional: grabación interna en Apple ProRes (con CFExpress Tipo B), salida RAW por HDMI, V-Log de serie, LUTs y hasta grabación proxy en el caso de la IIE, que es la más “friki” para los que se pasan más tiempo editando que grabando.

A nivel práctico, todas permiten salida limpia para monitores externos, grabación continua, perfiles avanzados y los modos All-Intra y LongGOP para los maniáticos del bitrate. Pero si tu obsesión es el 8K puro y duro, solo la S1R II te da el pase VIP. El resto, eso sí, cumplen de sobra para cualquier producción seria, desde publicidad a documental, sin que la cámara se convierta en una estufa portátil. Aquí no hay excusa: el que no graba vídeo, es porque no quiere.

Autofocus y estabilización: IA y músculo para todo

Si alguna vez pensaste que el enfoque de las Panasonic era para tomárselo con calma, esta generación viene a callar bocas. Las tres cámaras, S1R II, S1 II y S1 IIE, presumen del nuevo sistema de enfoque híbrido de Panasonic, que combina detector por fase con el clásico contraste para dar ese salto que todo el mundo esperaba. O lo que es lo mismo: aquí hay rapidez, precisión y fiabilidad incluso en condiciones de poca luz o cuando el sujeto no para quieto, tanto en foto como en vídeo.

Las diferencias, eso sí, son de matiz, porque todas ofrecen autofocus con reconocimiento facial, ocular, de cuerpo y de animales. El seguimiento se ha refinado, y ahora te olvidas de que el enfoque va a su bola cuando grabas vídeo, incluso en situaciones de acción o con poca luz. Da igual que estés fotografiando una modelo que hace breakdance, un perro hiperactivo o el clásico retrato con fondo desenfocado: la cámara se encarga del resto.

Y si el enfoque ha dado un salto, la estabilización de imagen tampoco se queda atrás. Las tres cámaras integran un sistema IBIS de 5 ejes con compensación de hasta 8 pasos (según el estándar CIPA, y con ópticas compatibles). En la práctica: puedes disparar a velocidades absurdamente bajas, grabar vídeo a pulso o probar esas exposiciones largas en paisajes urbanos, todo sin terminar con la foto movida que arruina el día. Incluso puedes activar el modo Boost I.S. para tomas en vídeo especialmente delicadas.

Tabla de especificaciones clave de las 3 cámaras Lumix

ModeloS1R IIS1 IIS1 IIE
Sensor44,3MP FF (nuevo)24,1MP FF stacked24,2MP FF BSI
Resolución Alta177MP96MP96MP
Ráfaga40fps sin blackout70fps sin blackout30fps sin blackout
Vídeo máximo8.1K 30p 10bitC4K/4K 120p 10bit6K 30p 10bit
ProRes RAWSí (interna/externa)Sí (interna/externa)Sí (interna/externa)
V-Log/V-Gamut14 pasos15 pasos14+ pasos
Pantalla3″ 1,84M puntos3″ 1,84M puntos3″ 1,84M puntos
VisorOLED 5,76M puntosOLED 5,76M puntosOLED 5,76M puntos
RanurasCFexpress B + SDCFexpress B + SDCFexpress B + SD
Estabilización8.0 pasos (5 ejes)8.0 pasos (5 ejes)8.0 pasos (5 ejes)
Peso795g800g795g
Precio aprox.3.549 € (cuerpo)3.499 € (cuerpo)2.799 € (cuerpo)

Nuestros análisis de las mejores Panasonic Lumix S del momento

Y después de todo este listado de especificaciones de una y otra cámara, que lo mismo te han dejado mas aturdido que otra cosa. Te dejamos los análisis de nuestro canal de YouTube, por un lado la LumiX S1R II y la última Lumix S1 II. Para que puedas verla en la mano, que eso siempre anima mucho más.

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