Panasonic llevaba semanas escuchando lo mismo: las nuevas LUMIX S1 II, S1IIE y LUMIX S1R II son cámaras muy serias, pero el tema del sobrecalentamiento estaba empañando el lanzamiento. No era un fallo dramático, pero sí lo bastante molesto como para generar dudas entre quienes trabajan sesiones largas, localizaciones soleadas o grabaciones en continuo.
La marca prometió revisar el comportamiento y lo ha cumplido. Con el nuevo firmware, la estabilidad térmica mejora de forma clara y la cámara mantiene el ritmo sin esos cortes inesperados que tanto frustran en un rodaje. Cambios con una gestión interna mucho más fina que se traduce en grabaciones más largas y una sensación real de control.

Mejoras térmicas que se notan en el uso real
El grosor del cuerpo y la construcción de la serie S1 ya apuntaban a que la refrigeración estaba ahí, pero la electrónica necesitaba un ajuste. Panasonic ha trabajado justo en ese punto. Las S1II y S1IIE reciben la versión 1.2 del firmware, mientras que la S1RII salta a la versión 1.3.
El resultado es una cámara que resiste mejor el calor ambiental y mantiene velocidades de procesado sin reducir rendimiento. En exterior, donde antes aparecía el aviso de temperatura con relativa facilidad, ahora la cámara aguanta sesiones más largas sin despeinarse. No es magia: es ingeniería bien afinada.
Enfoque, seguimiento y respuesta más coherente
No todo es térmica. Panasonic también ha tocado el sistema de AF, que ahora detecta los ojos con más precisión, mantiene mejor la continuidad cuando el sujeto se mueve y reacciona antes cuando la iluminación cambia de forma brusca.
Son ajustes pequeños pero muy prácticos, especialmente para quienes alternan foto y vídeo o trabajan con sujetos imprevisibles. La cámara no solo “encuentra” mejor lo que tiene delante: también mantiene el seguimiento sin ese micro-titubeo que a veces aparecía en la versión anterior.

Una ráfaga más inteligente con pre-disparo
Entre las novedades útiles está el modo de ráfaga lenta con pre-disparo. Es lo que otras marcas llaman pre-buffering: pulsas el botón y la cámara guarda lo que ha pasado justo antes de disparar. Para deporte, fauna, niños, eventos o cualquier situación donde “el momento” se escapa medio segundo antes, se convierte en un pequeño salvavidas.
Nuevo modo 3.8K Lite y mejoras en el flujo de vídeo
En vídeo aparece el nuevo formato 3.8K Lite (MP4), pensado para quienes no quieren llenar tarjetas a la mínima. Es menos exigente, más ligero y perfecto para ediciones rápidas, contenidos para redes, cobertura de eventos o rodajes donde lo importante es capturarlo todo sin comprometer almacenamiento.
Además, llega compatibilidad con la nueva versión de LUMIX Flow, que permite monitorizar con LUTs, usar marcadores de encuadre más completos y optimizar el trabajo con monitores externos. Para quien graba con rigs completos, es una mejora que realmente agiliza el día a día.

Una actualización que mejora lo que de verdad importa
No hay nuevos modos RAW, ni resoluciones de infarto, ni funciones pensadas para titulares fáciles. Panasonic, por una vez, ha decidido afinar lo que realmente estaba generando ruido: la estabilidad térmica, la respuesta del AF y la usabilidad en rodajes reales.
Además, Panasonic te ayuda a hacer la instalación de estos nuevos firmwares, tan solo tienes que visitar la página oficial.




