Ricoh GR IV: la compacta que quiere plantar cara a Fuji, Sony y Leica

Si hablamos de cámaras que generan casi religión, la saga Ricoh GR ocupa un altar reservado. Desde la primera GR digital, estas compactas de bolsillo con sensor grande y óptica fija han sido el fetiche de callejeros, documentalistas y minimalistas de la fotografía. Ahora llega la Ricoh GR IV, con un precio de salida de 1349 euros, y la pregunta es evidente: ¿sigue siendo la reina de la discreción o se la van a merendar los nuevos monstruos del segmento premium?

El rival más ruidoso es la Fujifilm X100VI, que con su óptica de 23 mm f/2, visor híbrido y simulaciones de película ha conquistado a medio planeta y provocado listas de espera dignas de un iPhone. En el otro extremo está la Sony RX1R III, una compacta full frame con óptica Zeiss fija de 35 mm f/2 que juega en otra liga de resolución y precio, pero que comparte con la Ricoh esa filosofía de “menos es más”. Y por supuesto, la Leica Q3, que con su 28 mm f/1.7 y el aura de Wetzlar es el espejo en el que todos se quieren mirar, aunque a costa de un presupuesto bastante más abultado.

La Ricoh GR IV se sitúa en un punto intermedio muy calculado: sensor APS-C de última generación, 25,7 megapíxeles efectivos, un 28 mm f/2.8 fijo diseñado para callejear y un cuerpo diminuto que cabe en cualquier bolsillo de pantalón vaquero. Lo que propone Ricoh no es competir en postureo ni en lujo, sino mantener su ADN de cámara rápida, discreta y lista para disparar en cualquier momento. Frente a las modas, la GR sigue siendo fiel a su esencia: ofrecer la mejor calidad de imagen posible en el formato más compacto y sencillo.

Tabla de especificaciones de la Ricoh GR IV

Sensor Tipo CMOS APS-C retroiluminado
Resolución 25,74 megapíxeles efectivos
ISO 100 – 204800 (Auto y manual)
Procesador GR Engine 7 + unidad aceleradora
Óptica Objetivo 18,3 mm f/2.8 (28 mm eq.), 7 elementos en 5 grupos (3 asféricos, baja dispersión)
Enfoque mínimo 10 cm (normal), 6 cm (macro)
Enfoque Sistema AF híbrido (fase + contraste)
Modos Auto-area, Zone, Select, Pinpoint, Full Press Snap, Snap Distance Priority AE
Arranque 0,6 segundos
Archivos Foto RAW DNG 14 bit, JPEG
Vídeo Full HD 60p/30p/24p (H.264)
Modos creativos 12, incluido Cinema (amarillo y verde)
Almacenamiento Interno 53 GB
Externo microSD/microSDHC/microSDXC
Autonomía 250 disparos aprox. (DB-120, CIPA)
Pantalla Tamaño 3” táctil, 1,04 millones puntos, air gapless
Visibilidad Outdoor Monitor Setting (ajuste automático de brillo)
Conectividad Wi-Fi 2,4/5 GHz, Bluetooth 5.3, USB-C (DisplayPort Alt Mode) App GR WORLD, transferencia, remoto, geolocalización
Dimensiones y peso 109,4 × 61,1 × 32,7 mm 262 g (con batería y tarjeta)

Diseño y ergonomía de la Ricoh GR IV

La Ricoh GR IV no es solo una evolución menor respecto a la GR III: el cuerpo ha sido rediseñado para ser más delgado y estilizado, sin perder ergonomía. Ricoh ha trabajado el agarre con un reposa pulgar contorneado y una disposición renovada de botones y diales que mejoran el manejo rápido. La clásica palanca ADJ ahora se convierte en un dial multifunción, lo que agiliza la personalización y el acceso a parámetros en plena calle.

La construcción se mantiene en aleación de magnesio, ligera pero resistente, reforzando la sensación de solidez en un cuerpo que apenas pesa 262 gramos con batería y tarjeta. Una cámara pensada para soportar la rutina diaria de ir en el bolsillo sin volverse delicada.

Ricoh no incluye visor integrado, algo que seguirá dividiendo opiniones frente a la Fuji X100VI, pero compensa con una pantalla LCD mejorada de 3 pulgadas y 1,04 millones de puntos, táctil y con construcción sin capa de aire (air gapless) para minimizar reflejos. La función Outdoor Monitor Setting ajusta automáticamente el brillo según la luz ambiente, un detalle clave para quienes disparan bajo sol directo.

Ricoh GR IV
Compacta APS‑C de 25,7 MP con objetivo 28 mm f/2.8 rediseñado, GR Engine 7, estabilización SR 5 ejes, recortes 35/50 mm y Wi‑Fi/Bluetooth. Memoria interna 53 GB.

Calidad de imagen y óptica

El corazón de la Ricoh GR IV es un sensor CMOS APS-C retroiluminado de 25,74 megapíxeles efectivos, acompañado del nuevo procesador GR Engine 7 y la unidad aceleradora exclusiva de Ricoh. Este combo permite imágenes con más rango dinámico, menos ruido a ISOs altos y mejor gradación tonal. La sensibilidad alcanza los 204.800 ISO, manteniendo archivos utilizables incluso en condiciones extremas de baja luz.

El estabilizador de sensor SR de 5 ejes también recibe mejoras: ahora ofrece hasta 6 pasos de compensación según estándar CIPA 2024, corrigiendo cabeceo, guiñada, giro y vibraciones por desplazamiento, especialmente útiles en macro.

La óptica integrada se ha rediseñado por completo. El GR Lens 18,3 mm f/2.8 (28 mm equivalente) está formado por 7 elementos en 5 grupos, con asféricas moldeadas de cristal de gran diámetro y vidrios de alta refracción y baja dispersión. El resultado son imágenes de alto contraste, con corrección precisa de distorsión y aberraciones cromáticas. No llega a la luminosidad del f/1.7 de la Leica Q3, pero Ricoh apuesta por un equilibrio entre nitidez de esquina a esquina y tamaño ultracompacto.

Enfoque y disparo

La Ricoh GR IV presume de ser la más rápida de toda la saga en arrancar: apenas 0,6 segundos desde que se enciende hasta estar lista para disparar. El barril del objetivo se despliega y repliega con mayor rapidez, lo que facilita pasar al modo macro o guardarla sin retrasos.

El sistema AF híbrido combina detección de fase y contraste, ofreciendo un enfoque veloz incluso en baja luz. A los modos ya conocidos (Auto-area, Zone, Select, Pinpoint y Full Press Snap) se suma el nuevo modo Snap Distance Priority AE, que ajusta automáticamente apertura y velocidad para maximizar la profundidad de campo en función de la distancia configurada. Una herramienta muy potente para fotografía callejera, donde la inmediatez lo es todo.

La ráfaga alcanza 10 fps, con buffer suficiente para capturar secuencias cortas de acción, y el macro baja la distancia mínima de enfoque a 6 cm, abriendo posibilidades para detalles y texturas urbanas.

Archivos y vídeo

La GR IV dispara en RAW DNG de 14 bits y JPEG con múltiples resoluciones (26, 16 y 7 Mpx en 3:2). Ricoh también ha potenciado la parte creativa: ahora incluye un nuevo modo Cinema (en tonos amarillo y verde) dentro de los 12 estilos de control de imagen, pensado para dar un aspecto inspirado en películas clásicas. Este modo permite ajustar saturación, matiz, contraste, grano y dos parámetros adicionales: intensidad y tamaño del efecto.

Otro punto interesante son los modos de recorte equivalentes a 35 mm y 50 mm, que amplían la versatilidad del 28 mm sin perder demasiado en resolución. Y si hablamos de flujo de trabajo, la cámara permite revelado RAW en el propio cuerpo, algo útil para salir de un apuro sin depender del ordenador.

El vídeo sigue siendo Full HD (H.264 a 60p/30p/24p, máximo 25 min o 4 GB), con estabilización activa y enfoque continuo. Un apartado justo frente a rivales que ya ofrecen 4K, pero suficiente para clips rápidos o recursos urbanos.

Conectividad, autonomía y almacenamiento

La Ricoh GR IV da un salto importante en conectividad: integra Wi-Fi dual (2,4 y 5 GHz), Bluetooth 5.3 y puerto USB-C con soporte DisplayPort Alt Mode, lo que permite incluso salida de vídeo directa a monitores.

La nueva app GR WORLD permite transferir imágenes, disparar en remoto y registrar geolocalización desde el móvil. Una apuesta más ambiciosa que la app anterior, pensada para acompañar al fotógrafo urbano que quiere compartir sin complicaciones.

En almacenamiento, mantiene los 53 GB de memoria interna y ranura para microSD. La autonomía oficial se sitúa en unos 250 disparos con la nueva batería DB-120, algo justa para sesiones largas, pero compensada por la opción de cargador doble y carga rápida vía USB-C.

Precio y disponibilidad de la Ricoh GR IV

La Ricoh GR IV estará disponible con un precio de 1349 euros. Frente a la competencia, se coloca como la opción más asequible del segmento premium: por debajo de la Fuji X100VI (1799 €), muy lejos de la Sony RX1R III (casi 4000 €) y de la Leica Q3 (más de 6000 €). Una decisión clara de Ricoh: mantener su nicho purista pero hacerlo accesible dentro de lo que se puede considerar el lujo compacto.

Conclusión: ¿Dónde se sitúa?

La Ricoh GR IV sigue siendo fiel a lo que siempre ha sido: una cámara discreta, rápida y minimalista. Frente a la Fuji X100VI, sacrifica el visor híbrido y parte de la versatilidad, pero gana en portabilidad real y en precio, con una diferencia de casi 500 euros que no es precisamente calderilla. Ante la Leica Q3, es evidente que no juega a competir en luminosidad ni en glamour germano, pero sí ofrece una alternativa igual de callejera por una fracción del coste. Y si la comparamos con la Sony RX1R III, hablamos de otra galaxia en cuanto a sensor y óptica, pero también en volumen, peso y factura final.

Lo que propone Ricoh es mantenerse como la opción purista: la cámara que entra en el bolsillo sin esfuerzo, que dispara sin pensar, que no necesita artificios retro para justificar su existencia. En un mercado en el que todo apunta a la integración y el postureo, la GR IV se planta con uñas y dientes en su terreno, recordando que no todo fotógrafo quiere parecer un coleccionista de juguetes caros. La GR IV no compite por ser la más completa, sino la más esencial, y esa sigue siendo su mayor arma frente a rivales más vistosos pero también más engorrosos.

Ricoh GR IV
Compacta APS‑C de 25,7 MP con objetivo 28 mm f/2.8 rediseñado, GR Engine 7, estabilización SR 5 ejes, recortes 35/50 mm y Wi‑Fi/Bluetooth. Memoria interna 53 GB.
CartCLUB CartPRO