Treinta años después de que la primera GR se convirtiera en el fetiche de los fotógrafos callejeros, Ricoh vuelve a agitar el avispero. La nueva Ricoh GR IV HDF no es un simple lavado de cara; es una renovación total que mantiene ese diseño de bolsillo que tanto nos gusta, pero con las tripas completamente actualizadas para los tiempos que corren.
Lo que más llama la atención de esta versión es, sin duda, su apellido HDF. Heredando la tecnología que ya vimos en la generación anterior, este modelo integra un filtro de difusión de altas luces que podemos activar con solo pulsar un botón. Es la respuesta de Ricoh a esa tendencia actual que huye de lo digitalmente perfecto para buscar una estética más orgánica, suave y, por qué no decirlo, con ese toque nostálgico del cine clásico que tanto se lleva ahora.

Sensor de 25 MP y un corazón mucho más rápido
Aunque por fuera parezca que nada ha cambiado, por dentro todo es nuevo. La Ricoh GR IV HDF estrena un sensor CMOS APS-C retroiluminado de 25,74 megapíxeles que trabaja junto al nuevo procesador GR ENGINE 7. Esta combinación no solo mejora el detalle, sino que eleva la sensibilidad hasta un ISO 204.800, ideal para los que disparan cuando cae el sol. Además, el sistema de estabilización en el cuerpo (SR) ahora es de 5 ejes y promete compensar hasta 6 pasos, una auténtica salvajada para una cámara de este tamaño.
La velocidad es el otro gran pilar de esta cámara. Ricoh ha logrado reducir el tiempo de encendido a tan solo 0,6 segundos, el más rápido de la historia de la saga. Esto es clave en la fotografía urbana, donde el momento ocurre y desaparece en un suspiro. Si a esto le sumamos un enfoque más preciso y un nuevo obturador electrónico que alcanza los 1/16.000 segundos, tenemos una herramienta que está lista antes incluso de que te lleves la cámara al ojo, permitiendo disparar a f2.8 en situaciones de luz intensa sin necesidad de filtros externos.
¿Prefieres el blanco y negro puro? La alternativa Monochrome
Si eres de los que piensa que la calle se entiende mejor en escala de grises, recuerda que Ricoh ya tiene en el mercado una opción inmejorable. Mientras que esta nueva versión HDF apuesta por la versatilidad del color y el filtro de difusión, la ya conocida Ricoh GR IV Monochrome sigue siendo la favorita de los puristas del blanco y negro.
A diferencia de un sensor convencional, el modelo monocromo carece de filtro de color, lo que le permite capturar una riqueza tonal y una nitidez en las texturas que resultan imposibles de replicar mediante edición. Si buscas ese look clásico y atemporal, te recomiendo que eches un vistazo a la info de la Ricoh GR IV Monochrome, una cámara diseñada por y para los amantes de las luces y las sombras.

Ergonomía mejorada y el nuevo filtro HDF
A nivel de diseño, hay cambios sutiles pero importantes para el manejo diario. El cuerpo es algo más estilizado y la mítica palanca ADJ ha dejado paso a un dial, lo que facilita mucho la navegación por los menús o el cambio de parámetros sobre la marcha. Para los amantes de los estilos de imagen, se añade un modo Cinema con tonos amarillos y verdes que, sumado al filtro HDF, permite obtener archivos con una personalidad brutal directamente desde la cámara. Este filtro, desarrollado con tecnología de inyección de tinta, crea ese halo en las luces que nos recuerda irremediablemente a la fotografía analógica.

Un detalle curioso para diferenciarla del modelo estándar: el botón disparador de esta versión HDF es de color gris plateado. En cuanto a la autonomía, la batería de 1.800 mAh nos dará para unos 250 disparos, y contamos con una generosa memoria interna de 53 GB, perfecta por si algún día sales de casa sin tarjeta SD. La conectividad también da un paso adelante con la nueva app GR WORLD, que promete una comunicación dual (Bluetooth y Wi-Fi) mucho más estable para pasar las fotos al móvil al instante. La cámara llegará a las tiendas a mediados de enero de 2026 con un precio de 1.449,99 euros.




