Thypoch sigue consolidándose como una de las marcas más interesantes para quienes buscamos algo más que un objetivo nítido y perfecto. Con el lanzamiento de su nueva serie Ksana —cuyo nombre proviene del término sánscrito para «instante»—, la marca nos propone una vuelta a la esencia de la fotografía: capturar el momento exacto con una herramienta que no estorbe. El primer protagonista de esta familia es este Thypoch Ksana 21mm f/3.5, un objetivo diseñado específicamente para cámaras con montura M que recupera la calidez de las ópticas más queridas de los años 70.
En el día a día, un 21mm es una focal que te obliga a acercarte, a participar de la escena, ya sea haciendo fotografía de calle o documentando un viaje. Lo que hace especial a este modelo no es solo su ángulo de visión, sino su concepto de «objetivo de bolsillo«. Con apenas 27 mm de altura y un peso de 131 gramos, es ese tipo de cristal que dejas puesto en la cámara y te olvidas de que está ahí hasta que miras por el visor. Es una apuesta clara por la discreción y la agilidad, algo que los usuarios de telémetricas valoramos por encima de los grandes diafragmas f/1.4.
Pero no os dejéis engañar por su tamaño, porque detrás de esa estética retro se esconde un diseño óptico de ocho elementos en seis grupos. Thypoch ha querido equilibrar el carácter vintage de sus recubrimientos especializados con la resolución que exigen los sensores modernos de alta densidad. El resultado es un objetivo que rinde con una nitidez excelente y una supresión de aberraciones muy cuidada, pero que se permite el lujo de «jugar» con la luz de una forma que las lentes puramente clínicas han olvidado.

Epoch Coating 73: Buscando el «defecto» perfecto
Uno de los puntos donde Thypoch está poniendo más cariño es en su proyecto Epoch Coating. Con este 21mm estrenan el Epoch Coating 73, un tratamiento de las lentes inspirado en la óptica cinematográfica de los años 70. ¿Qué significa esto en la práctica? Pues que el objetivo genera esos halos dorados y destellos ambarinos tan característicos de películas como «Her», aportando una atmósfera poética y una reproducción de color suave que es difícil de replicar en postproducción.
A diferencia de otros objetivos modernos que luchan por eliminar cualquier reflejo, el Ksana los abraza para dar personalidad a la imagen. Es una herramienta para creadores que prefieren el alma y el carácter de una óptica con «huella dactilar» propia frente a la perfección fría de la inteligencia artificial o los procesos automatizados.
Diseño ultra compacto: el objetivo que no pesa en la mochila
La construcción del Thypoch Ksana 21mm f/3.5 es un ejemplo de cómo aprovechar el aluminio para conseguir un cuerpo robusto pero extremadamente ligero. Su perfil bajo lo convierte en un objetivo tipo «pancake» ideal para pasar desapercibido en entornos urbanos. Está disponible en acabados negro y plata, para que combine perfectamente con la estética clásica de vuestra Leica o cualquier cámara compatible mediante adaptador.
A pesar de su reducido tamaño, el manejo es muy intuitivo. Cuenta con un anillo de enfoque estriado y una pestaña en forma de media luna (focus tab) que permite enfocar de forma rápida y precisa con un solo dedo. Es un diseño pensado por y para fotógrafos que confían en el tacto y en la memoria muscular.

Rendimiento óptico: nitidez moderna con corazón clásico
No todo es estética en este objetivo. Su estructura interna incluye un elemento asférico (ASPH), dos de baja dispersión (ED) y tres de alto índice de refracción (HRI). Esta combinación garantiza que, incluso usando el objetivo a su máxima apertura de f/3.5, el nivel de detalle sea sobresaliente en todo el fotograma.
Otro detalle que nos ha gustado especialmente es su diafragma de nueve palas. Al cerrar a f/11, el objetivo es capaz de generar estrellas de 18 puntas muy definidas y limpias, lo que añade un toque extra de dramatismo en escenas con puntos de luz directos, como farolas en fotografía nocturna o el sol filtrándose entre edificios.

Manejo intuitivo y el guiño al sistema telemétrico
Para los que seguís disparando con telémetro, este objetivo respeta todas las convenciones del sistema. Sin embargo, Thypoch ha añadido una ayuda táctil muy inteligente: un pequeño aviso o resistencia a los 0,7 metros.
Este «clic» físico nos indica el momento en que el objetivo se desacopla del telémetro. A partir de ahí, puedes seguir enfocando hasta su distancia mínima de 0,5 metros utilizando el visor electrónico (EVF) o la pantalla. Es una solución elegante para ganar versatilidad en distancias cortas sin perder la precisión clásica del sistema de coincidencia de imágenes.
Precio y disponibilidad: ya en nuestras estanterías
Si después de leer sobre su carácter cinematográfico y su construcción de precisión te estás preguntando cuándo podrás echarle el guante, la respuesta es corta: ya. El Thypoch Ksana 21mm f/3.5 ha aterrizado oficialmente en Fotografiarte y lo tenemos listo para enviar o para que pases a probarlo por la tienda.
Está disponible en sus dos acabados tradicionales, negro y plata, para que encaje visualmente con tu cámara sin importar el modelo. En cuanto a la inversión, sale al mercado con un precio de 560 euros. Es una cifra muy competitiva para una óptica que combina materiales premium como el aluminio, un diseño óptico complejo con elementos asféricos y ese tratamiento de color tan personal que lo diferencia de cualquier otra opción en su rango



